Fernanda Familiar publica en su sitio una nota sobre el Instituto Mexicano de Propiedad Intelectual y de como su flamante director está en un franco conflicto de intereses con muchos de los asuntos que atañen al instituto.

Es un caso que si requiere de seguimiento ya que presenta una serie de pruebas en las que es evidente el favoritismo hacia ciertas empresas.

Léanlo por ustedes mismos:

~o~

Surge un caso claro y fundamentado, sobre la columna que escribí y publiqué en el portal www.fernanda-familiar.com , el día 22 de octubre del presente año, cuando abordo y señalo, contundentemente, el conflicto de intereses que existen en el actual Director de Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual, IMPI.

Con el título ¿El IMPI en manos del enemigo? más de 1 millón 800 mil personas dieron lectura a la nota publicada, replicada en mis cuentas de Facebook y Twitter; más el impacto causado al ser comentada en el espacio radiofónico con el que cuento, y para mi sorpresa, recibí una carta de Leonora Olmedo B. misma que, verdaderamente, refleja el grado de preocupación  que expuse sobre uno de tantos casos que han carecido de la justicia, que en este nuestro México, tanto se necesita.

En tres páginas que llegan a mis manos en un sobre, relata Leonora Olmedo, cómo ya en funciones como Director del IMPI, el Lic. Miguel Ángel Margáin Gonzalez, contraviniendo una resolución firme del tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativo, otorgó, el 14 de agosto pasado, un nuevo registro a Ford Motor Company, respecto a la marca Ecosport, asunto en el cual, antes de tomar la dirección dentro del IMPI y siendo socio del abogado Roberto Arochi, litigaba y representaba legalmente ¡a Ford Motor Company!

Aún cuando dicha marca, Ecosport, había sido otorgada, desde 1998, y ganada en tribunales en 2013 por esta pequeña empresa mexicana, denominada Eccosport Mexico S.A. de C.V., dedicada  a promover el turismo de aventura en nuestro país y aún con amparos, recursos de revisión, demandas y contrademandas de Ford, la empresa promotora de turismo de aventura ganó “en cumplimiento a la obligación impuesta por el Tribunal”, el IMPI emitió la declaración de nulidad del registro 728477 ECOSPORT de Ford, el 31 de Mayo del 2013.

Un juicio muy costoso, largo y difícil de llevar por “los tamaños de las empresas involucradas” pero al término del largo camino, la justicia, les dio la razón. La marca era de ellos, de los promotores de turismo de aventura… pero ¿por qué digo era?… Porque por lo visto todo empieza, nuevamente “a nublarse” para esa pequeña empresa mexicana, ya que, quien en juicio fuera su contrario, el Lic. Miguel Ángel Margáin González, tuvo la suerte de ser nombrado Director General del IMPI, no obstante, el 14 de Agosto pasado, este organismo a su cargo, otorgó un nuevo registro a Ford (su anterior cliente), para su marca ECOSPORT, con número 1389845 ¡exactamente en las mismas condiciones del que los Tribunales habían ordenado cancelar!

¿Qué casualidad que hoy la marca Ford logra, nuevamente, un registro rechazado por las máximas autoridades? Es así que Leonora Olmedo B. y su familia tendrán que vivir, otra vez, la pesadilla de un nuevo juicio pero en esta ocasión por determinación del actual Director del IMPI.

Ya lo hice tres veces y por tres diferentes medios, esta sería la cuarta ocasión en la que quisiera invitar al Lic.Ildefonso Guajardo, Secretario de Economía, a que tomara la palabra, y ahora sí pudiera contestar ¿por qué un Director del IMPI tiene que excusarse en más del 50 % de los casos que dicho Instituto tiene en controversia y por qué “casualmente” suceden estas cosas cómo la de la pequeña empresa Eccosport México, que aún ganando legalmente al litigante (Lic. Margáin), hoy tendrá que luchar, nuevamente, con el litigante (Lic. Roberto Arochi, ex socio de Margaín) y contra éste último, ahora en su coraza de autoridad, de esa instancia?…

Secretario Guajardo, la pregunta es clara y el silencio, de su parte, ya no cabe porqué el IMPI depende de la Secretaria de Estado que usted encabeza.

Le envío, nuevamente, la previa columna escrita, para su conocimiento, si es que por los medios enviada, no le ha llegado:

http://fernanda-familiar.com/colaboradores/fernanda-familiar/el-impi-en-manos-del-enemigo/

Así las cosas Secretario… Resultaría interesante sostener un diálogo abierto que permitiera a Leonora Olmedo y al propio Margáin, explicar a los más de un millón de lectores, más los escuchas, si efectivamente o no, ¡el enemigo está en casa!
Por cierto, Secretario Guajardo, varias mensajes, a través del personal que labora conmigo, me han sido enviados dónde aseguran que lo escrito es una “calumnia”… Tengo los documentos, los tiene el IMPI, ¡ahí están! ¿Calumnia? No Secretario, no lo es. Revise o envíe revisar lo escrito, no hay falsedad.

Lo anterior, se avala con datos claros y expedientes foliados. En México debemos trabajar conjuntamente para evitar este tipo de atropellos. El párrafo final de la carta recibida por Leonora Olmedo, es el siguiente: “…te ofrezco si fuera de tu interés, una copia de dichos documentos para dar seguimiento a… También a mi papá le daría mucho gusto acompañarte en tu programa un día para explicar de este caso, que resulta muy relevante en términos del estado de derecho en nuestro país y la efectividad con que las leyes protegen los derechos de inversionistas y empresarios mexicanos“.

¡Sí lo es y debiera ser suyo Secretario! Lo es para mí, lo es para ellos y lo es para más de un millón de personas. Así que, Secretario Ildefonso Guajardo, ¿qué procede? … Los registros de patentes y marcas en México, merecen claridad y justicia ¿no le parece?

En cuanto a usted, Lic. Miguel Ángel Margáin González, le aclaro que esta situación no es algo personal, son hechos que demuestran la preocupación de muchos y, por favor, si llaman a mi oficina, le pido sea para concertar una cita con Leonora y regresarle, a esa familia, la marca que Tribunales e instancias de justicia en México, determinaron era de ellos; ejemplo de algunos casos que usted conoce porque no se debe ser juez y parte, no es este el puesto que le corresponde y, sin duda, no por incompetencia pero si por un pasado donde los intereses legítimos, en su momento, hoy no corresponden a los de un Director del IMPI.