El tema de la violencia en Egipto, luego de la deposición del presidente electo de forma democrática -Mohamed Morsi-, ha acaparado titulares alrededor del mundo.

Cada día podemos ver el recuento de muertos (que ya son muchos) y diario la mayoría de los medios liberales de Estados Unidos hacen un llamado al presidente Barack Obama para detener la carnicería; llamados que parece ignorar con olímpica maestría.

Sin embargo el tema tiene muchas más aristas de lo que parece.

El tema principal aquí es que el ejército egipcio, el principal causante de la matanza en los enfrentamientos, está armado y pagado directamente con dinero estadounidense.  De hecho el gobierno golpista de Egipto está muy bien cimentado en el apoyo económico que da ese país.

La pregunta entonces es ¿Por qué Estados Unidos simplemente no le cierra “la llave” de la lana a los militares egipcios?

La respuesta es por demás sencilla.

Morsi era parte de “La hermandad Musulmana” grupo más bien fundamentalista islámico sumamente identificado con las alas más radicales. Entre sus objetivos está el de llevar a las naciones musulmanas a vivir bajo las enseñanzas del Corán.

Desde el proceso en que resultó electo Morsi varios analistas en Estados Unidos habían manifestado su preocupación por la cercanía de éste y su grupo con Hamas, Al Qaeda y otros radicales.

EgiptoEl principal temor radicaba en que la hermandad Musulmana aplicara la vieja estrategia de utilizar un sistema democrático joven y débil para llegar al poder y, desde ahí, derrumbarlo en aras de crear una república islámica como Irán.

Esta es la principal razón por la que Washington no ha pasado de simples declaraciones sobre la crisis egipcia, provocando de esa manera las críticas de diversos sectores.

Pragmatismo político, que será pagado mediante la sangre de manifestantes que, a pesar de su filiación religiosa y su posible fundamentalismo, vieron como fue depuesto el presidente a quien eligieron de manera democrática.

Es un hecho que Washington, y de paso a Israel, prefieren un militar de mano dura (como el caso del depuesto Mubarak) que de plano cancele la democracia en Egipto que otra bomba radical a punto de explotar en la zona.

Ustedes que piensan que sea preferible: ¿dictadura de militares “amigos de occidente o dictadura fundamentalista musulmana?

 

Foto: Nasser Nouri via photopin cc