El gasto federal por cada alumno no es equitativo para todos los estados  del país y los gobiernos estatales menos favorecidos poco hacen para subsanar el rezago. Un ejemplo, es  Campeche al cual se le destinan 32 mil pesos al año por estudiante, mientras en Chiapas se gastan menos de 15 mil.

De acuerdo a un estudio realizado por  Mexicanos Primero y México Evalúa, la inequidad no se limita al dinero, sino que está vinculada al desarrollo y los índices educativos. De acuerdo con  estas organizaciones civiles, México sigue produciendo “escuelas pobres para pobres”.

El estudio “(Mal) Gasto. Estado de la Educación en México 2013”, elaborado por las organizaciones antes mencionadas, el cual se presentó este martes, plantea que “la distribución de recursos educativos federales no sigue una lógica de equidad que diría que los estados más marginados, los que tienen un nivel más bajo de desarrollo educativo, por ejemplo, deben recibir más por alumno para contrarrestar este rezago”.

Chiapas recibe 11 mil 070 pesos anuales por alumno, una cifra catalogada como de “bajo nivel” por las organizaciones sociales. Además, el gobierno estatal aporta poco para revertir el rezago, sólo da 3 mil 641 pesos.

Oaxaca por alumno, el gobierno federal da 15 mil 055 pesos por año y el estado apenas aporta 537 pesos, lo que representa uno de los gastos más bajos en México.

“Hubo una clara tendencia en la que los estados con un nivel más bajo de desarrollo gastaron menos en la educación”, señala el informe con base en datos de 2011.

Jennifer O’Donoghue investigadora,  comparó los casos de Nuevo León y Chiapas, estados que recibieron un promedio de 11 mil pesos federales por alumno.

“Nuevo León contribuyó con otros 10 mil pesos por estudiante, dando como resultado una inversión que se acercó al promedio, arriba de 21 mil pesos por alumno. En cambio, Chiapas sólo agregó 3 mil 641 pesos por alumno. Si estas tendencias siguen así, esto significaría gastar 84 mil pesos menos en cada alumno de Chiapas en una trayectoria de 12 años de educación”.

O’Donoghue no da rodeos: “La distribución de recursos económicos a la educación sigue produciendo escuelas pobres para pobres”.

Mexicanos Primero y México Evalúa plantean que, además de la inequidad, está la forma poco transparente y desordenada de ejecutar el gasto, por lo que México ha sido catalogado como uno de los países menos eficientes, tanto entre naciones emergentes como desarrolladas, en su gasto en educación.