Empresarios panameños comenzaron a valorar las consecuencias de la decisión unilateral del Gobierno de Venezuela de romper las relaciones diplomáticas con Panamá alegando injerencia, al tiempo que sectores políticos del país centroamericano rechazaron la medida del país petrolero.PANAMA-VENEZUELA

El presidente panameño, Ricardo Martinelli, envió por su parte un mensaje de tranquilidad a la creciente comunidad venezolana en Panamá y le garantizó que la crisis diplomática no afectará asuntos tan sensibles como los trámites migratorios o las inversiones que la involucren.

Tras el anuncio de la ruptura de las relaciones hecho ayer por el presidente venezolano, Nicolás Maduro, el canciller de ese país, Elías Jaua, confirmó hoy la suspensión de la revisión de una deuda millonaria con la Zona Libre de Colón, y tildó de “podredumbre” esa “relación comercial” por estar plagada de “todo tipo de acciones fraudulentas tanto de comerciantes panameños como de venezolanos”.

El presidente de la Asociación de Usuarios de la Zona Libre de Colón, Germán Gómez, dijo este jueves a Efe que era injusto que el conflicto diplomático afecte el pago de la deuda con el argumento de que es “una obligación de tipo comercial privado”.

Gómez denegó precisar la cuantía de los débitos porque aún se debe precisar “a quién se le debe, cuánto y por qué”, y dijo que la cifra de 1.200 millones de dólares que se ha manejado públicamente es una de las tantas que analiza una comisión bilateral para tratar el asunto conformada el año pasado por acuerdo de los dos gobiernos.

Afirmó que las ventas de la Zona Libre de Colón a Venezuela ha llegado a representar hasta el 35 %, pero que ese volumen ha bajado considerablemente, sin dar una cifra, debido a las dudas sobre la capacidad de pago de los importadores venezolanos.

La deuda deriva del hecho de que en Venezuela rige un control de cambios y los importadores deben esperar a que el Estado les otorgue los dólares para pagar sus cuentas en el exterior.

La oposición venezolana recogió este jueves firmas en un parque de la capital panameña para llevarle “una carta de agradecimiento y desagravio” a Martinelli por los “insultos” de Maduro.

“Estamos avergonzados” por las expresiones del presidente venezolano y “agradecidos con Panamá”, dijo la representante opositora, Andreína Chacín.

La Cancillería de Panamá también rechazó el miércoles a través de un comunicado el “lenguaje soez” del mandatario venezolano, expresó su “asombro” por la decisión de Caracas, y negó que “la iniciativa panameña” en la OEA “constituya una injerencia en los asuntos venezolanos”.